Todos temen algo. Para algunos, es una araña. Para otros, alturas. Y luego hay algunos que tienen miedo al sexo: genophobia. Somos humanos, por lo que es normal que desarrollemos nuestras propias fobias. La genofobia es el miedo físico o psicológico al sexo o la intimidad sexual. En primer lugar, este temor puede desarrollarse debido a varias razones.