Nada es más embarazoso que cuando estás en el puerto, pero no puedes subir las velas. Aquí hay 10 razones por las que no puedes ponerte difícil. Imagina esto: tienes a la chica de tus sueños frente a ti. Te estás besando y las cosas se están poniendo calientes y pesadas. Solo hay un problema: no puedes ponerte difícil.